Durante los meses de invierno, la forma de vestir cambia. Los tejidos son más gruesos, las capas se superponen y los abrigos se convierten en protagonistas. En este contexto, los complementos pasan a tener un papel clave: aportan estilo sin renunciar a la funcionalidad.
Elegir bien los complementos en esta época del año no es solo una cuestión estética, sino también práctica. Estas son algunas claves para acertar.
Por qué los complementos son especialmente importantes en invierno
En invierno tendemos a repetir más la ropa exterior. Abrigos, jerséis y prendas básicas se mantienen durante semanas, lo que puede hacer que los looks resulten muy similares entre sí.
Los complementos permiten:
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dar personalidad a conjuntos neutros
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renovar un look sin cambiar todo el armario
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adaptar un mismo abrigo a distintos estilos
Una pieza bien elegida puede transformar un conjunto sencillo en algo más cuidado y coherente.
Tamaño y proporción: claves para esta temporada
Los tejidos de invierno son más pesados y voluminosos, por lo que los complementos deben mantener una buena proporción.
Conviene tener en cuenta:
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piezas que se vean sobre abrigos y bufandas
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tamaños medios o grandes que no se pierdan entre capas
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diseños equilibrados que acompañen el conjunto sin sobrecargarlo
Un complemento demasiado pequeño puede pasar desapercibido en esta época del año.
Materiales pensados para el frío
El invierno exige materiales resistentes y agradables al uso diario. Más allá del diseño, es importante valorar cómo se comporta cada complemento cuando se expone al frío, al roce constante de las prendas de abrigo y al uso continuado durante muchas horas.
Algunos aspectos a considerar:
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acabados cómodos al tacto
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materiales que no resulten excesivamente fríos al llevarlos
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piezas duraderas que mantengan su aspecto con el tiempo
Además, elegir materiales adecuados evita el deterioro prematuro y permite que el complemento conserve su carácter temporada tras temporada. La durabilidad no es solo una cuestión estética, sino también funcional: una pieza bien resuelta se integra mejor en la rutina diaria y se usa con más frecuencia.
Por eso, seleccionar los materiales con criterio es una parte fundamental del proceso. En MAM, esta elección no es un detalle secundario, sino una base desde la que se construye cada pieza, para asegurar que el diseño, la comodidad y el uso real estén cubiertos desde el principio.
Colores que funcionan mejor en los meses fríos
Durante el invierno predominan los tonos neutros y oscuros en la ropa, por lo que los complementos deben integrarse con facilidad en esa paleta.
Suelen funcionar especialmente bien:
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negros, grises, marrones y beige
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tonos profundos y poco saturados
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acabados mate o suaves
La clave está en optar por colores versátiles que combinen con varios abrigos y prendas, evitando compras demasiado limitadas a un solo look.
Funcionalidad y comodidad en el día a día
Un complemento de invierno debe adaptarse al ritmo diario. No solo importa cómo se ve, sino también cómo se lleva.
Es recomendable elegir piezas que:
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no molesten con prendas gruesas
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se puedan usar durante muchas horas
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encajen tanto en looks informales como más arreglados
La comodidad es fundamental para que una pieza se convierta en un básico recurrente.
Conclusión
Los complementos de invierno deben combinar estética, funcionalidad y coherencia con el estilo personal. Tener en cuenta el tamaño, los materiales, los colores y el uso real ayuda a elegir piezas que acompañen durante toda la temporada.
Un buen complemento no solo completa un look, sino que lo hace más práctico, duradero y fácil de adaptar al día a día.
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